jueves, 2 de octubre de 2014

a nivel mundial. Chile le dice al mundo que Bolivia no tiene razón. hablan sus presidentes, explican razones, desechan la demanda ante La Haya. es campaña millonaria, muy profesional

El Gobierno de Chile ha lanzado este jueves una campaña en la que, mediante un vídeo, quiere explicar su posición en el litigio territorial que mantiene con Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Bolivia reclama en La Haya el acceso al océano que perdió en 1879 durante la guerra.

El conflicto limítrofe entre Chile y Bolivia culminó con el Tratado de Paz y Amistad de 1904. Según la versión chilena, este acuerdo --ratificado por los parlamentos de ambos países-- ya establecía las fronteras y zanja cualquier reivindicación, pero la parte boliviana ha tachado de «injusto» e «impuesto» dicho tratado.
El ministro de Exteriores chileno, Heraldo Muñoz, ha presentado este jueves el vídeo «Chile y la aspiración marítima boliviana: mito y realidad» en el que expone la versión de Santiago. En la grabación aparecen el propio Muñoz y la actual presidenta, Michelle Bachelet, así como los exmandatarios Eduardo FreiRicardo Lagos Sebastián Piñera.
«Hemos compartido posiciones todos, sin excepción, sin ideologías, porque aquí lo que está en juego son los intereses de nuestro país», ha dicho, al hablar de lo que ha considerado una política de Estado. (Transferido del ABC de Madrid. el video está en la prensa boliviana)
El vídeo expone que Chile ya concedió a Bolivia una serie de beneficios para facilitarle un acceso al mar, defiende la vigencia del tratado de 1904 y alerta de que una posible victoria boliviana en la CIJ pondría el riesgo las relaciones internacionales y el respeto a los límites establecidos.

«Mucho en común»

En este sentido, Muñoz ha insistido en que el respeto a los tratados «es lo que permite la estabilidad de las fronteras y la estabilidad de las relaciones entre Estados». El canciller ha planteado la necesidad de centrarse en «desafíos sociales de primera magnitud» que afectan a la región y en los que los dos países vecinos tienen «mucho en común».

jueves, 7 de agosto de 2014

frases bonitas "si Cuba bloqueada por EEUU resiste, Bolivia bloqueada por Chile también". parada militar en La Paz,"Bolivia víctima de la oligarquía chilena", "una herida pendiente hasta que se repare". pidió alas FFAA estar listas para el retorno a las costas marítimas.

El presidente Evo Morales comparó el jueves el enclaustramiento marítimo que vive Bolivia desde 1879 con el bloqueo económico que impone Estados Unidos a Cuba.
"Qué entiendo el enclaustramiento a Bolivia es como el bloqueo económico a Cuba de parte de Estados Unidos", dijo.


El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba hacia los años 60 fue calificado mundialmente como el más prolongado y cruel que haya conocido la historia de la humanidad, y forma parte esencial de la política de hostilidad y agresiones del país del norte contra el pueblo cubano.
Morales hizo la comparación en el discurso que pronunció al inicio de la Parada Militar, que se realiza en la ciudad de La Paz, en homenaje a los 189 años de creación de las Fuerzas Armadas (FFAA).
Explicó que Bolivia fue víctima de la ambición de empresas transnacionales y la oligarquía chilena, que usurparon el territorio del Litoral, a travñes de una invasión.
Chile invadió suelo boliviano en febrero de 1879 y desató una contienda bélica que terminó cercenando 400 kilómetros de playa y 120.000 kilómetros de territorio. 
El Presidente recordó que tras reuniones con personalidades, ex autoridades y recibir la "orientación" de las FFAA, el país decidió acudir a tribunales internacionales para reclamar el derecho de los bolivianos de una salida soberana al Pacífico.
"Es una herida que está pendiente de que se repare", afirmó.
Ratificó el carácter pacifista de Bolivia y los sólidos argumentos para reclamar legalmente la reparación de la invasión chilena.
En ese marco, destacó el acompañamiento decidido que efectúan las FFAA convirtiéndose en un "símbolo" de la demanda marítima.
Finalmente demandó a los militares "estar listos" en el momento en que Bolivia retorne a las costas del Pacífico, por lo que recomendó una formación permanente en "marina mercante", para lo que existe una escuela orientada a "asumir la responsabilidad histórica" una vez se consolide el acceso al mar.

miércoles, 30 de julio de 2014

Marcelo Ostria con una large trayectoria diplomática se refiere a Heraldo Muñoz, canciller chileno quién no deja pasar ocasión para distorsionar la historia y negar que Chile alguna vez hubiese pensado en avenirse a un arreglo con Bolivia, esto a propósito de la gestión legal y diplomática de nuestro Gobierno ante la Corte Internacional

Autoridades chilenas siguen repitiendo que, con Bolivia, su país no tiene ninguna cuestión territorial pendiente, pues el Tratado de 20 de octubre de 1904 fijó definitivamente los límites entre ambas naciones. Se agrega que Chile es respetuoso de los tratados, y que estos no son revisables.

El actual canciller chileno Heraldo Muñoz, cuando se desempeñaba como Subsecretario de Relaciones Exteriores, presidió la delegación de su país ante la Asamblea General de la OEA, reunida en 2001 en San José, Costa Rica, y en una eufórica intervención expresó que, si en veinte años le tocara nuevamente intervenir en un foro similar, seguiría, como siempre lo había hecho, negando la posibilidad de un acuerdo con Bolivia para solucionar la mediterraneidad con una cesión territorial.
Muñoz no tuvo que esperar dos décadas: persiste en sus forzadas negativas cuando aborda el problema marítimo de Bolivia. A la agresividad, añade la distorsión histórica: insiste en que esa política fue constante en Chile desde que se suscribió el mencionado tratado de 1904, y se propone que siga incólume.  que esto no es verdad; Chile aceptó en varias oportunidades la posibilidad de una cesión territorial negociada. Documentos históricos desmienten el embuste de que La Moneda tuvo una política invariable sobre la mediterraneidad de Bolivia.
Precisamente en estos antecedentes se  la demanda de Bolivia presentada en la Corte  de  de La Haya. Se exige que Chile se avenga a negociar, de buena fe, la solución de la mediterraneidad de Bolivia, haciendo honor a ofrecimientos pasados. Esto se apoya en la teoría –hay jurisprudencia de su aplicación– de los actos propios o unilaterales, o sea en la  jurídica llamada Estoppel. Esto nada tiene que con la pretensión del  de Michelle Bachelet de que la Corte de La Haya se declare incompetente para conocer el caso planteado por Bolivia, que no ha demandado la nulidad ni la modificación de ese “santo” tratado.
De lo que se trata es que, en aplicación de la teoría de los actos unilaterales, Chile se avenga a negociar con Bolivia una cesión de un territorio que, con continuidad, la vincule con el Pacífico. Habrá que recordar que los últimos ofrecimientos chilenos en 1950 y 1975, estaban en un territorio ajeno a lo dispuesto por el tratado de 1904. Por ello, habría que consultar con el Perú, pues ese territorio le perteneció hasta 1879.
Las argucias de Muñoz para no honrar la palabra empeñada, no tienen límites.

martes, 15 de julio de 2014

Chile presentó las objeciones legales para impugnar a Bolivia ante la Corte Internacional en su demanda por la Reivindicación Marítima. 5 meses para responderle al usurpador.

Chile presentó hoy ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) objeciones con las que impugnará la competencia del máximo órgano judicial de la ONU a la demanda con la que Bolivia reclama una salida al mar.

Según informó la cancillería a La Tercera, el agente chileno Felipe Bulnes junto al coagente Claudio Grossman llegaron a las 10:30 horas de Holanda (5:30 de la mañana en Chile) al Palacio de La Paz, en La Haya, para presentar el documento de objeciones preliminares frente a caso.
En tanto, se espera que a las 10:45 hora chilena, el canciller Heraldo Muñoz se refiera a la impugnación de la competencia de la corte solicitada por Chile.
Bolivia entregó el pasado 15 de abril la memoria en la que detalla las razones de su demanda, donde pide que el tribunal obligue a Chile a negociar "de buena fe" una salida con "soberanía" al océano Pacífico.
Según establece el reglamento de la Corte, el país demandado puede solicitar la incompetencia de la corte, ya sea mediante excepciones preliminares o bien mediante la contramemoria, cuyo plazo vencía el 18 de febrero de 2015. Chile optó por la primera alternativa, lo que fue anunciado por la Presidenta Michelle Bachelet el lunes pasado.
Si bien no se conoce el escrito que presentará el equipo chileno, uno de los argumentos que contendría es que la demanda boliviana apunta a modificar los límites existentes entre ambos países, tema que fue zanjado en el tratado de 1904, que es previo a la jurisdicción de la corte, que comienza desde 1948. Adicionalmente, Chile asegura que se ha dado "pleno" cumplimiento al tratado entre ambos países, garantizando un acceso preferencial a los puertos chilenos.
Para efectos de comunicar el cumplimiento del tratado, el Ministerio de RR.EE dio a conocer en las semanas previas un documento sobre los "mitos" y "realidades" de la demanda boliviana, la que ha sido calificada como "comunicacional".
Con la presentación del escrito de excepciones preliminares, el juicio con Bolivia se paraliza para iniciar un nuevo proceso en particular sobre la competencia de la corte.
Según expertos consultados por La Tercera los escenarios que se abren para Chile son variados, y dependen de cuántas objeciones se presenten y cuál será la postura que tome Bolivia, además de las opciones que tiene el tribunal internacional, entre las que se cuentan el que acepte o niegue la solicitud de incompetencia, o que la admita parcialmente, caso en que seguiría adelante el juicio por el tema de fondo planteado por el país altiplánico.

miércoles, 9 de julio de 2014

Michelle Bachelet "defeccionó" en lugar de enfrentar a la CIJ, le quita el cuerpo al bulto. sale por bambalinas, quiere desaparecer del entramado. según LT la reacción era de esperar. Evo replicó y confía en La Haya.

La decisión de Chile de objetar la competencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para procesar la demanda boliviana en su contra era previsible, procedente, pero conservadora. Procedente, porque por principios jurídicos universales, en un juicio las partes tienen el derecho de objetar competencias, como explicó en Puntos de Vista un reconocido abogado. Pero, conservadora porque al asumir esta postura, Chile pierde una nueva oportunidad de saldar diferencias con un país vecino con el que, si no hubiera el obstáculo del enclaustramiento, podría mantener excelentes relaciones porque, incluso pese al importante diferendo, tiene complementariedades importantes.
Es más notoria esta defección cuando muchas personalidades lúcidas del vecino país más bien sugirieron inaugurar una  nueva etapa con Bolivia proponiendo, por un lado, no asumir las posturas triunfalistas que caracteriza a muchos sectores chilenos en este tema, y, por el otro, aprovechar la oportunidad, como se ha señalado, para transitar el camino que conduzca a acuerdos de amplio alcance con Bolivia.
Tan es así que pese a la retórica del estamento gobernante de que en el campo de la política exterior prima una visión de Estado en Chile, incluso un periódico como El Mercurio, que tradicionalmente expresa a las posiciones más conservadoras y retrógradas de la Cancillería chilena, sostiene  que prevaleció “la decisión de la Presidenta de la República sobre la opinión de quienes sugirieron que la alegación de la falta de competencia se debía incluir en la contramemoria, reforzando el contexto de esa presentación y los alegatos posteriores. Se argumentaba también que la postergación evitaba el riesgo de un rechazo que le concedería una victoria procesal a Bolivia”.
Pero, también hay que anotar que El Mercurio lanza una velada amenaza: “Estos argumentos nos parecieron siempre discutibles porque nadie puede garantizar un fallo favorable o desfavorable en uno u otro caso, y más vale saber desde los inicios si la Corte se arrogará o no una competencia que no le pertenece y que Chile desconoce”.
La respuesta del Presidente de Bolivia ha sido contundente. Ratifica la legitimidad de la demanda presentada, destaca las contradicciones de Chile en relación a nuestro enclaustramiento y asegura que el país “mantiene su confianza en la Corte y sus jueces, los únicos competentes para resolver este incidente también en el concepto de que la Corte resuelve pacíficamente las controversias reparando las injusticias a través del derecho internacional”.
En cuanto al proceso, una vez que Chile presente las “objeciones preliminares”, se suspende el juicio de fondo y se abre un “mini juicio”, con participación de las partes. El proceso puede durar hasta un año y medio, cuando la CIJ emita una resolución. Si acepta la objeción, termina el proceso; si la rechaza, éste continúa.
En todo caso, no está demás lamentar la defección política y social de la mandataria chilena en un tema en el que podría emerger como una líder continental. Más bien, decide sucumbir ante lo más tradicional de su país, como demuestran, por lo demás, las reacciones de sus líderes políticos ante la declaración del presidente Evo Morales.

domingo, 22 de junio de 2014

Chile sabe que el tratado de 1904 no resolvió nada. que el reclamo de MAR para BOLIVIA está más latente que nunca, el libro del MAR que acaba de entregar Carlos Mesa es un repaso a las circunstancias históricas de recuperar nuestra cualidad marítima. de obligada lectura.

Una vez más, si uno hace un seguimiento detallado de lo pensado, dicho y escrito por los presidentes de Chile, se ratifica lo evidente, el malhadado tratado de 1904 no resolvió el problema. Chile lo supo y lo sabe, lo sabía en tiempos de dictadura y lo sabe en tiempos de democracia
En 2004 preparamos con el ministro Juan Ignacio Siles y el viceministro Jorge Gumucio, el “Libro Azul de la Demanda Marítima Boliviana”. Ese documento recogía antecedentes históricos, jurídicos, económicos y políticos sobre el tema recogidos a lo largo de décadas por nuestra cancillería. El actual “Libro del Mar”, en la línea de una inequívoca política de Estado, toma como referencia esos antecedentes pero hace énfasis en este particular momento histórico, el de la profundización de una estrategia internacional de larga data encarada ahora por el Gobierno del presidente Morales ante un tribunal internacional. Buena parte de sus páginas tiene que ver con la argumentación histórica y jurídica que explica por qué el país ha decidido iniciar un juicio a Chile en la Corte Internacional de Justicia. El libro ha sido coordinado por Diremar, con el aporte de historiadores y juristas, y bajo la supervisión directa del Agente en La Haya y el Representante del Estado Boliviano para la Demanda Marítima. Su destinatario es la comunidad internacional, particularmente lo son los países vecinos, la región y aquellas naciones que por diversas razones requieren de una información detallada sobre la causa boliviana. Su presentación en sociedad se la hizo en la cumbre G77+China en Santa Cruz, donde fue repartido a todas las delegaciones visitantes.
En el libro se mencionan explícitamente las ofertas y promesas chilenas de darle a Bolivia una salida soberana al Pacífico, después del tratado de 1904, en el periodo 1920-1983. Esa secuencia de compromisos chilenos me planteó la pregunta de qué es lo que han dicho al respecto los gobiernos democráticos de Chile post Pinochet, precisamente cuando hoy la postura chilena, expresa reiteradamente que para Bolivia en el tema del mar toda puerta está cerrada.
El presidente Patricio Aylwin no expresó demasiado interés en la cuestión. Pero algo más, Aylwin dijo: “Chile no tiene ningún problema fronterizo con Bolivia” (1990).
El presidente Eduardo Frei Ruiz Tagle, por el contrario, propició en 2000 en la reunión de Algarve (Portugal) la apertura de una agenda sin exclusiones con Bolivia (es decir, una agenda que incluyera el tema del mar) en la que nuestra mediterraneidad debía tratarse de manera abierta. Pero algo más, Frei dijo: “Sé que darle una salida al mar a Bolivia encuentra aún muchas resistencias en nuestro país, pero sinceramente pienso que no podemos pasarnos toda la vida discutiendo este tema. También creo que para nuestro desarrollo futuro es indispensable forjar buenas relaciones con los países vecinos. A ellos los necesitamos y no podemos seguir relacionándonos en medio de la desconfianza y la sospecha, ni tampoco con arrogancia porque nos sentimos superiores” (en ocasión de la presentación de un libro de Sergio Bitar).
El presidente Ricardo Lagos apostó por ofrecerle a Bolivia una Zona Económica Especial (600 hectáreas) próxima a Mejillones con amplias facilidades. Todo menos soberanía. Su oferta tenía que ver con la desesperada necesidad de Chile de contar con el gas boliviano. Esa concesión permitiría la construcción de una planta para la exportación de nuestro gas por el Pacífico y la provisión de nuestro gas al mercado chileno. Pero algo más, Lagos dijo: “el ministro Santa María tenía razón cuando le señaló al presidente Pinto que había que resolver el tema, porque no podía haber un Estado que no tuviera acceso al Pacífico como le había sucedido a Bolivia. En consecuencia, hay que buscar una solución y creo que la forma más expedita es la concesión” (en ocasión de la presentación de un libro de Sergio Bitar).
La presidenta Michelle Bachelet accedió a establecer con Bolivia una agenda de trece puntos, cuyo punto sexto era el mar. La lógica de esa agenda era una discusión abierta (que no excluía de entrada la soberanía) sobre el enclaustramiento forzado de Bolivia. Pero algo más, la presidenta Bachelet escribió: “Con Bolivia lo fundamental será retomar el camino del diálogo iniciado en 1999 y el clima de confianza mutua conseguido durante el periodo 2006-2010” (2014, de su programa de gobierno).
El presidente Sebastián Piñera dilató y bloqueó toda posibilidad de iniciar la mesa de diálogo sobre el punto sexto, lo que rompió toda posibilidad de un diálogo bilateral fructífero sobre el mar. Pero algo más, el presidente Piñera dijo: “La voluntad del Gobierno chileno es buscar soluciones concretas, útiles y factibles que vayan en beneficio de ambos países y de ambos pueblos” (2010).
Una vez más, si uno hace un seguimiento detallado de lo pensado, dicho y escrito por los presidentes de Chile, se ratifica lo evidente, el malhadado tratado de 1904 no resolvió el problema. Chile lo supo y lo sabe, lo sabía en tiempos de dictadura y lo sabe en tiempos de democracia. La solución definitiva a nuestra relación bilateral, pasa pues por recuperar el clima de diálogo (que es lo que Bolivia pide en su juicio ante la CIJ) y entender que ese diálogo debe conducir a un acceso soberano al mar.

El autor fue presidente de la República

jueves, 12 de junio de 2014

según el Presidente en ejercicio (Evo está en Brasil por el Mundial de Fútbol) Chile está acorralado ante Bolivia que acudió a la CIJ, por el tema del MAR. todo le condena y si rehaza la acción de La Haya, "se aislaría del mundo".

El vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, afirmó hoy que los gobernantes chilenos se sienten "acorralados" por la historia, la verdad y la justicia debido a la demanda presentada por Bolivia contra Chile en la Corte de La Haya.
"Están en un momento en el que se sienten acorralados por la historia, acorralados por la verdad y acorralados por la justicia internacional", dijo en una rueda de prensa García Linera, que ejerce la presidencia interina del país por el viaje del mandatario Evo Morales a la inauguración del Mundial de fútbol en Brasil.

Bolivia presentó, en abril del 2013, una demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya en busca de un fallo que obligue a Chile a negociar de buena fe una solución a su petición de salida al mar, tras más cien años de diálogo sin resultados.
Un año después, el presidente Evo Morales entregó en persona al máximo tribunal de Naciones Unidas la memoria con los alegatos históricos, diplomáticos y jurídicos de la demanda.
Bolivia perdió 400 kilómetros de costa y 120.000 kilómetros de territorio en la "Guerra del Pacífico" librada contra Chile en 1879, y ha defendido que fue un conflicto en el que sufrió una invasión de tropas chilenas, sin una declaración previa de guerra.
A juicio de García Linera, si Chile plantea la incompetencia de la CIJ, significaría que el "Estado chileno desconoce y se coloca al margen de la legislación internacional y los procedimientos de la justicia internacional para resolver, mediante el diálogo, los asuntos y las controversias entre Estados".
Enfatizó que esa es una "actitud que aisla y aislaría a Chile de las reglas pacíficas de convivencia internacional" y ratificó que Bolivia está segura de que sus argumentos jurídicos son "impecables"
El Gobierno chileno ha reiterado esta semana que hay en Chile una "inclinación muy fuerte" a cuestionar la competencia del tribunal y el exmandatario chileno Sebastián Piñera planteó el miércoles a su sucesora, Michelle Bachelet, que presente la impugnación ya.